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miércoles, 14 de agosto de 2024

[Libro ensayo-video] ¿Pasó de moda la locura? Apuntes sobre el actual trance necrófilo

Tomado de Colapso y Desvío (región chilena, abril 2023)



"Catalepsia": video del Prefacio del libro hecho por Punkbot (2024)

 

Prefacio. Catalepsia

Somos espectadores pasivos del espectáculo más grande de nuestra época: el de nuestra propia desintegración pasiva. Los eslóganes de salvar al planeta, de avances biotecnológicos, de automatización a gran escala y masificación de la crisis climática son parte vital de las narrativas que nos bombardean día a día, y que nos impiden dormir sin pastillas por las noches. Ansiedad, depresión, burnouts, fatigas psíquicas por compasión, el deseo de luchar contra una historia de la humanidad prometeica, y a la vez la necesidad transhistórica de llevar la racionalidad instrumental hasta sus últimas consecuencias. En una era de irremediables y, a veces, insoportables contradicciones, la principal preocupación de las instituciones que sostienen al Capital mundial (en el sistema político tradicional Estado-nación, en el trabajo y el mercado) es poder mantener una fachada vulgar de estabilidad, un intento absurdo de limpiar una casa que se está cayendo a pedazos debajo del polvo.

Ese movimiento necrótico, asesino de células y tejidos, que convierte a la muerte en lo sagrado y oculto bajo el manto fantasmagórico del Capital, es lo que define la identidad de una época llena de desencanto, descontento, depresión e ideaciones suicidas. Dentro de este contexto que nos desola —o que acecha constantemente con llevarnos más allá de los límites de lo que conocemos y podemos soportar—, se nos hace interesante y urgente el quehacer de pensar en esta misma desolación, en vez de solamente asumirla como parte de una realidad ineludible. No la tomamos como un reformista y cómodo “es lo que hay”. Hundirse en ella para decodificar qué aspectos bio/técnico/necropolíticos están operando a nivel psíquico, qué cargas mnémicas e históricas son las que estamos arrastrando y, por qué no, pensar en dinámicas de biorresistencia,
como las células que ayudan a combatir las enfermedades creando resistencia inmunitaria como también comunitaria —siendo esta última opción la que, como comunistas radicales, consideramos la única salida a esta crisis, no sólo como especie, sino como agentes geofísicos.

Frente a esto ¿cuál sería nuestra labor? Lejos de continuar la búsqueda de burdas respuestas temporales —para ello ya está toda la blanda “crítica social” que simula una conciencia torpemente reflexiva—, nuestra acción puede resumirse a un gesto desafiante contra el orden existente, un desafío a la altura de los tiempos que propone desfetichizar un cadáver que se iconográfica y se confunde por divino —el capitalismo tiene mucho más que ver con lo religioso de lo que a menudo le guste admitir—. Hemos de criticar la dominación, porque la servidumbre, aunque menos visible que en otras épocas, domina. En esa visibilidad más tenue, pareciera que somos más libres. Pero, el hecho de haya esclavos «felices» no justifica la esclavitud. [1]

Contrario a los proyectos que nacen y sirven al seno de la sociedad mercantil, preferimos abrir nuevas preguntas y superar las viejas. Este texto hace una apertura a la técnica de la cordura capitalista y una rasgadura a las tecno-arquitecturas que pretenden configurarnos y prepararnos para un “futuro postcapitalista” que, contrario a ser un por-venir, ya está aquí. Y, desde el contexto situado en el que nos encontramos aquí, en el territorio dominado por el Estado de Chile, nos urge pensar en el triunfo del progresismo y en la complicidad que hay entre esto y la expansión de las redes de explotación, como parte de un proceso planetario de actualización del capital. Esta urgencia porque, pese a la desmovilización conformista y ciudadanista, queremos seguir moviéndonos, aunque sea mediante páginas de libros, porque nunca nada está totalmente estancado.

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1 Tiqqun, “Y bien, ¡la guerra!”, 1999. Fuente: https://tiqqunim.blogspot.com/2013/01/guerra.html 

 

★★★

Tabla de contenido


Prefacio. Catalepsia...................................................................................................................................................3
Introducción. El desencanto y la irreconciabilidad con el presente......................................................... 4
a. Devenir hacia la extinción.......................................................................................................................... 8
Título 1. Lxs desencantadxs del Capital y sus críticas..................................................................................12
1.1 Guía de supervivencia capitalista: tecno-liberalismo mitigado. ..................................................19
Título 2. Canto a la muerte: el desbordamiento del tiempo..................................................................... 24
2.1. Las vastas manifestaciones del necropoder......................................................................................30
2.3. Danza macabra sobre luces de neón: máquinas gore. ....................................................................32
2.4. Naturaleza muerta: algunas aclaraciones sobre el eco fascismo y el sujeto tecnofóbico. ..................34
Título 3. Sobre las prácticas de violencia “acéfala” – del planeta convertido en infraestructura crítica.....................36
3.1. ¿Matar al sistema, matar al humanx? ..................................................................................................37
3.2. Algunos apuntes hacia la “punzante estrategia” insurreccionalista..........................................41
3.3. ¡Viva el odio! Sobre el uso político de las pasiones de destructividad. ................................... 43

 

Leer/descargar PDF (versión terminada)


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[Reseña] Del despojo de la cordura instrumental a la restitución de la locura optimista del derrumbe

 
por Punkbot [Tomado de Carcaj, marzo 2024]

 

El texto titulado ¿Pasó de moda la locura?: apuntes sobre el actual trance necrófilo es un libro ensayo que partió siendo un breve texto para un blog. Este fue escrito por Colapso y Desvío, Nueva Icaria, Amapola Fuentes y editado por Adynata Ediciones. El libro concluye su germinación en la primavera del 2023 en las cercanías de la desembocadura del Río Biobío, Región Andina Patagónica de Chile.

El intento de este ensayo es utilizar todas las armas conceptuales al alcance para no desertar, por ningún motivo, la lucha frente a un contexto desolador, en donde los intentos por combatir a favor de transformaciones importantes han sido blandos. Esta situación genera una paralización social ante un cambio radical. En virtud de lo último mencionado, el texto enfatiza en esa urgencia, pese a la desmovilización conformista y ciudadanista, sobre todo en Chile, de seguir con la reformulación de cambios, aunque sea mediante páginas de libros, ya que nunca nada está totalmente estancado.

Este esporádico atrincheramiento en medio de teorías y aconteceres históricos, ante un capitalismo que desarticula todo intento de insurgencia hacia su estructura, devela las contradicciones del capital, con sus crisis perpetuas a manera de norma, su incapacidad de autosuperación y su descomposición. Como si de un cadáver que se intenta animar tal títere, aparentando su autonomía, se tratase. 

Entre este proceso indagatorio del libro se demuestra el nivel de brutalidad contradictoria que ejerce el poder conservador y fundador del capital, utilizando como medium la violencia, anclada a la soberanía del Estado y el Derecho, con el fin de limitar y reestablecer el orden; al mismo tiempo, se fundan nuevos objetivos de represalia que toman su última expresión soberana en la “Necropolítica”, la cual, desde Achille Mbembe (2011), se entiende como la capacidad de decidir quién puede vivir y quién debe morir. Este último concepto establece a la guerra y la violencia como herramientas para desintegrar a otros y reestructurar territorios de valor de acuerdo con los fines de importancia para un Estado. En otro sentido, se fundan nuevos derechos, en lugares de interés, por medio de la violencia, y a su vez se mantienen los derechos que sostienen y conservan los intereses propios del capital. 

Walter Benjamin (1991) señala que la violencia como medio es siempre, o bien fundadora de derecho o conservadora de derecho’’ (p. 32), idea que en este ensayo tambalea, ya que según Colapso y Desvío et al. (2023), la violencia conservadora convive con la violencia fundadora operando al mismo tiempo, gracias a una fase aguda por consecuencia de un largo declive del Capital, generando un vivir indiferentemente entre atentados explosivos, suicidios en centros comerciales, la desensibilización del padecer ajeno y la desconexión del padecer propio. Añadiendo también, someras políticas de un “gobierno ecológico’’ y la conservación de lógicas extractivistas que generaliza y apresura el empeoramiento de los efectos de una crisis ecológica a nivel planetario.

Toda esta situación es condición de posibilidad para el desencanto de una nueva visión superadora de las contradicciones que funcionan, a nivel psicológico, como un sistema aparentemente coherente. Dentro de este marco, “pasó de moda la locura” alude a que ‘‘pasó de moda la fuerza de la revolución’’, encontrándose en las paredes de un museo como figura histórica del cadáver de todos los intentos de fracaso, lo que genera una seguridad para el orden imperante (Colapso y Desvío et al., 2023). Pero, lo que provoca este libro es una sensación de que esta contradicción del capitalismo y su imposibilidad de reinventar nuevas realidades es una posibilidad frente a una atmósfera  de sufrimiento que está por desmoronarse, siendo este sistema un cuerpo en descomposición. 

Por lo tanto, declarar que ‘‘pasó de moda la locura’’ concede, a su vez, el desequilibrio que es tan temido por quienes esperan que la sociedad se encuentre siempre dentro del rango de una funcionalidad normalizada y un capacitismo extremo el cual se tecnologiza cada vez más, llevando a la automatización de variadas formas de vigilancia que penetran y generan mayores posibilidades de reconectar con esa “locura” que tenía más de Razón que la racionalidad instrumental, dada desde el dogma ético neoliberal actual. Por lo que, la “cordura” que se le exige a la sociedad parece más una cuestión de aferrarse descarnadamente a cualquier prótesis que permita un segundo más de productividad, para huir de las posibilidades del despojo capitalista (Colapso y Desvío et al., 2023). La locura, para este libro, significa la pérdida de la cordura instrumentalizada por el capital, generando un optimismo por la revolución y el desplome del cadáver del capitalismo como peso muerto que obstruye el devenir histórico. 

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Fuentes:
  • Benjamin, W. (1991). Para una crítica de la violencia: Iluminaciones IV. Taurus: España.
  • Colapso y Desvío, Fuentes, A. y Nueva Icaria. (2023). ¿Pasó de moda la locura? Apuntes sobre el actual trance necrófilo. Adynata Ediciones: Chile.
  • Mbembe, A. (2011). Necropolítica seguido de Sobre el gobierno privado indirecto. Editorial Melusina: España.

viernes, 2 de agosto de 2019

«La gente está enferma de cordura y sensatez» (J.V. Anaya, 1975)

«Situación presente.

Esta es la gravedad de nuestro siglo: LA GENTE ESTÁ ENFERMA DE CORDURA Y SENSATEZ.

Todos los conformistas sufren de cordura y sensatez.

La cordura y la sensatez destruyen la imaginación del ser humano y lo reducen a un plano objetual en el que permanece cotidianamente reproduciendo una vida miserable; el individuo es aplastado por su propia impotencia y conformismo para hacer nada:

—los hambrientos dejan pasar el pan frente a sus narices;

—los artistas piensan que el arte se termina cuando los publican o exponen sus obras;

—los amantes se niegan a aventurarse buscando nuevas respuestas al amor;

—los “pensadores” se dedican todo el tiempo a buscar epítetos con los cuales denigrarar sus detractores;

—las corrientes políticas se consideran “Demiurgos” con sus teorías inmediatistas, apráxicas, ante la realidad social;

—y un millón-por-segundo de etcéteras más.

Nuestros contemporáneos en los tiempos que corren se tratan como seres cosificados. Los individuos se abandonan a una autocomplacencia pasiva buscando una tranquilidad que nunca existirá, siendo que el ser humano siempre será el producto de luchas internalizadas e históricas que engloban a toda la sociedad… La mayoría de la gente se refugia en la ideologización y se abandonan a quienes les quitan lo más preciado que tiene el individuo: SU HUMANIDAD… Sólo asumiéndose a sí mismos es que los individuos pueden romper en la práctica a todo sistema manipulador que trate de “regularles” la vida. Todo ser humano que se estime a sí mismo se opondrá a todo control externo, venga de donde venga: religión, “ciencia”, partido político, Estado, psiquiatría, psicología, psicoanálisis, etc.

Los individuos que reducen la vida a su propia simplicidad y pragmatismo no ven más allá de las paredes artificiales que ellos mismos han levantado, este es uno de los modos en que la imaginación creativa es asesinada, sin considerar que esa imaginación es otra prerrogativa de la humanidad de la persona. Por todo lo dicho, los artistas sin límites son necesarios en los tiempos de miseria como el presente.

DEBEMOS ROMPER TODOS NUESTROS NERVIOS porque ya están desgastados, totalmente inservibles, insensibles, y sólo nos mantienen en una situación degradante en la que todos nuestros actos pierden el sentido delo humano.

EL REINO DE LA FELICIDAD ESTÁ AQUÍ Y AHORA en todo individuo que realiza una praxis humana en la que se reconoce sujeto/objeto, masculino/femenino, negativo/positivo, bueno/malo; praxis en la que ama y lucha, donde crearse a sí mismo significa hacerse y deshacerse en una esencia vital…

Tenemos que actuar en todos los frentes posibles e imposibles de la vida humana. TODA REDENCIÓN ABSOLUTA E HIPOSTASIADA ES FALSA.»

José Vicente Anaya. "Manifiesto Infrarrealista. Por un arte de vitalidad sin límites". México. 1975