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miércoles, 24 de marzo de 2021

Sobre Wilhelm Reich en su natalicio

Tomado de Biblioteca Laten Denciosa
San Antonio, Chile, 24 de marzo de 2021

Cartilla de detención de Wilhelm Reich en la penitenciaría de Lewisburg, Pennsilvania, EE.UU.

Un día como hoy nació Wilhelm Reich, médico, psicoanalista y revolucionario de origen austríaco, de quien tenemos varios libros en la biblioteca.

A continuación compartimos un artículo aparecido en resumen.cl a propósito de su natalicio. Al parecer, quien escribió el artículo desconoce que Wilhelm Reich en 1931 fundó la Asociación para una Política Sexual Proletaria (Sexpol, Verlag für Sexualpolitik), que en pocos meses tiene 40.000 adherentes y luego moviliza a centenares de miles de personas en el seno del proletariado, con la finalidad de mejorar y revolucionar la vida sexual y reproductiva de la clase obrera.

Este artículo fue publicado originalmente el 24 de marzo de 2019 aquí:

Un día como hoy nació Wilhelm Reich,
el teórico de la revolución sexual

Pocos teóricos y científicos han sido tan polémicos como Wilhelm Reich. Postuló tempranamente, en su libro "La Función del Orgasmo" de 1927 que «la destructividad sádica generalizada de nuestra época es el resultado de la prevaleciente inhibición de la vida amorosa natural». Discípulo de Freud y Marx intentó integrar sus ideas para demostrar que la represión en el ámbito sexual y económico estaban profundamente entrelazadas. Inspiración para movimientos de liberación sexual, así como flanco de criticas por proponer teorías «seudocientíficas», Reich siempre se mantuvo en la polémica por sus ideas. Expulsado de los círculos psicoanalistas y marxistas, constituyó uno de los referentes más heterodoxos de estas corrientes.

Wilhelm Reich fue un médico y psicoanalista nacido un 24 de marzo de 1897 en el imperio austrohúngaro. Discípulo de Freud, pronto rompió con su maestro por tener diferencias políticas irreconciliables con él. Al igual que el anarquista Otto Gross, de quien se dice que legó varias ideas centrales en el pensamiento de Reich, denunció que Freud buscaba utilizar el psicoanálisis para el control social. En cambio, Reich planteó que el psicoanálisis podía y debía ser una herramienta de liberación y emancipación. Tempranamente comenzó a mezclar las ideas del psicoanálisis con el marxismo, lo cual generó una singular síntesis de pensamiento [el freudomarxismo]. Sin embargo, tanto los círculos comunistas como psicoanalistas lo rechazaron por lo radical de sus teorías, tachándolo de poco riguroso en el ámbito científico, o lisa y llanamente de loco.

Durante gran parte de su vida investigó los orígenes autoritarios de la civilización, llegando a la conclusión de que el patriarcado y la familia autoritaria eran sus raíces. Recalcó la importancia negativa de la figura autoritaria del padre, una especie de Estado en miniatura en cada núcleo familiar, el cual reforzaba la supuesta necesidad de gobiernos despóticos. Postuló, además, que la represión de la sexualidad desde que somos niños y niñas constituye un eje central para mantener sujetos dóciles, desvitalizados y obedientes al sistema. Siguiendo investigaciones antropológicas, Reich llegó a la conclusión de que antes del orden autoritario patriarcal, existió una cultura matrística [y comunista] en donde la represión sexual no existía. Reich fue uno de los primeros investigadores que planteo la función orgánica y saludable de una sexualidad plena, llevándola más allá de su función meramente reproductiva como postulaban posturas conservadoras o religiosas. Además fue uno de los primeros hombres de los círculos comunistas y anarquistas, junto con Otto Gross, que postuló la necesidad de la emancipación femenina como condición ineludible para una verdadera revolución.

Según Reich, existe una correlación histórica, por un lado, entre sociedad pre-patriarcal, ligada a un comunismo primitivo libertario, igualdad económica y libertad sexual, y, por otro lado, entre sociedad patriarcal, represión sexual, propiedad privada y estratificación social por medio de la riqueza y el sistema capitalista. En esta línea postuló que la inhibición de la expresión libre y natural de la bioenergía (gritar, reír, llorar, correr, moverse, saltar, explorar sexualmente el propio cuerpo, etc.) pasa a ser la principal arma en la creación de personalidades conservadoras y reaccionarias. A partir de sus teorías se desarrolló la terapia bioenergética, corriente de sanación que busca romper las corazas neuromusculares del individuo para su sanación. Esta terapia fue el resultado de las investigaciones de Reich que fueron reinterpretadas por el médico y psicoterapeuta Alexander Lowen, quien concluyó que mente, cuerpo y energía vital funcionan unitariamente. De esta manera, cuando se presenta un suceso traumático en la vida de una persona no sólo surgen problemas emocionales, sino bloqueos en las corrientes energéticas de su cuerpo, todo lo cual origina padecimientos repetitivos (dolores o enfermedades) o problemas de claridad mental e irritabilidad.

En su libro "Psicología de masas del Fascismo", explicó cómo estas represiones sexuales y bioenergéticas, junto con la instalación del padre y la familia autoritaria, constituían las bases psicológicas para el ascenso del nazismo en Alemania. En este libro concluyó que "el núcleo de la política cultural de los reaccionarios es, pues, el problema sexual. De este modo, es el problema sexual el que debe colocarse en el centro de toda política cultural revolucionaria". Llama la atención lo actual de sus teorías en un mundo en donde distintos regímenes conservadores en lo político se caracterizan por su lenguaje agresivo contra el mundo de la diversidad sexual y las mujeres. Por escribir estas ideas tuvo que escapar de Europa por la persecución nazi y se instaló en Estados Unidos, en donde continuó sus investigaciones y creó el concepto de "orgón", proveniente de la energía del orgasmo [y de la energía de la vida en general]. Luego de años de investigación fue llevado a prisión tras ser acusado de fraude y postular ideas inmorales.

En los últimos años de su vida se acercó a ideas liberales, tras ser permanentemente rechazado por sus colegas psicoanalistas y marxistas que en su mayoría jamas compartieron sus ideas. Pese a todo, varios de sus postulados e investigaciones siguen siendo objeto de análisis e inspiración para diversos grupos. Siempre en la polémica y perseguido políticamente por distintos gobiernos e instituciones, Wilhelm Reich falleció un 3 de noviembre de 1957 en una cárcel de Estados Unidos, después de ser quemadas toneladas de sus manuscritos y material de laboratorio por el gobierno norteamericano. Para algunos un adelantado para su época y revolucionario, para otros un charlatán, Wilhelm Reich sigue siendo uno de las figuras del psicoanálisis y el marxismo más interesantes y polémicas de la historia.

miércoles, 22 de abril de 2020

Del control social al control mental

Tomado de Contramadriz*
25 de marzo de 2020


Que existe una cosa que se llama control social, por el cual se vigila, dirige y conduce al grueso del cuerpo de una sociedad hacia una serie de conductas convenientes para los gobiernos y otros poderes, es más que evidente. Diversas tendencias políticas denuncian el hecho desde hace décadas y muchas disciplinas estudian el cómo y el por qué de dicho control social. El tema básicamente es que la población se esté calladita mientras la putean sus dirigentes y otros parásitos, o si se harta, que su hartazgo se canalice a través de una protesta mansa y redirigida de la cual dichas élites puedan sacar provecho, o al menos conseguir que sea lo menos dañina posible para sus intereses. Espectáculos de masas, modas, líneas de pensamiento (salidas de las universidades), dispositivos tecnológicos, drogas, todo tipo de ocio e incluso la salud o el trabajo y las condiciones materiales son los elementos de control social más potentes, pero no los únicos.
El deporte hace que estemos más pendientes de quién ficha por qué club o del último partido que de nuestros propios problemas, así podemos ver cómo hay miles de personas que atraviesan un continente para ver un espectáculo deportivo, o que llegan a realizar manifestaciones contra los árbitros de fútbol mientras la miseria o la injusticia (o ambas) les explotan en la cara. Una manera de desfogar… como quien va al gimnasio o quien busca pelea un fin de semana en la puerta de una discoteca. La moda o las redes sociales nos van a hacer estar más pendientes de la dieta que hay que llevar porque es guay o supermegarrespetuosa con el medio ambiente, o de quién enseñó el culo en su instagram, antes que estar pendiente de qué es lo que pasa con nuestra propia vida o de cómo nos la pisotean día sí y día también. Las tecnologías nos hacen dependientes, sumisos y estúpidos, modificando nuestro comportamiento al dictado de 180 caracteres, del pitido de un aparato o porque sin ellos cada vez podemos hacer menos cosas, además de que gracias a esas tecnologías podemos ver quién enseñó el culo en instagram o la final de la champions league. Modas modernas ideológicas hacen que te pelees con quien está jodido como tú antes de pelearse con quien dirige nuestra explotación y opresión. Y ni qué decir tiene cómo nos controlan a través del chantaje del trabajo (si protestas a la calle, hay mil como tú optando al puesto) o cómo nos llevan de las orejas a donde quieren con el tema de la salud, como por ejemplo matándonos de pánico con el coronavirus (que por cierto, ha apagado como por arte de magia los disturbios y revueltas en lugares como Chile, Líbano, Irán o Hong Kong, Bolivia e incluso ha rebajado la tensión en Catalunya).
Y precisamente es el coronavirus la herramienta que le está permitiendo al estado dar un paso más en el control social y llevarlo más allá, al control mental, por el cual la gente se acaba convirtiendo en un policía a tiempo completo de sí mismo y de los demás (yomequedoencasa). Cómo han hecho esto, pues con una sencilla técnica psicológica que se denomina precisamente control mental.
En primer lugar, nos asustan pero nos aseguran que todo está bajo control y se va a solucionar. Asustados pero confiando en que la cosa no es tan grave y va a pasar rápido, nos confinan, para nuestro bien (faltaba más), y a partir de aquí dosifican el miedo. Cuando ya estamos en casa sin salir entre la coacción del miedo y la represión policial (hasta un año de cárcel por saltarse el confinamiento), nos aterrorizan: lo peor está por llegar, el ejército sale a las calles de todo el país (no sabemos a hacer muy bien qué, parece ser que a limpiar estaciones de tren, que todo el mundo sabe que es para lo que está el ejército), si sales de casa poco menos que mueren 10 viejos por tu osadía… pero como ya estamos en casa y no se puede salir porque se lo han metido a la gente en la cabeza, pues ya estamos desorganizados, impotentes, aislados, desarmados… y así es como aplican las técnicas de control mental que establece la psicología:
Aislamiento total o parcial del núcleo familiar o social. En este caso, fundamentalmente, se cortan los lazos con los amigos, pero en muchos casos también con la familia. Cortar con los lazos afectivos de los posibles manipulados facilita el proceso de control mental, ya que hay una dependencia total o parcial hacia el manipulador, con el cual estamos conectados las 24 horas gracias a la Tv y las redes sociales.
Agotamiento físico y psicológico paulatino. Se utilizan varias actividades para disminuir las capacidades físicas y cognitivas del manipulado. En este caso concreto, la inactividad del confinamiento, pues al no poder desarrollar una actividad física adecuada, el cuerpo se cansa dado que la energía no circula correctamente, se estanca y eso produce cansancio. Además en situaciones de confinamiento, se añade el agotamiento psicológico por el estrés que se acumula al no poder salir y relacionarse cara a cara con los demás y, en este caso particular, la incertidumbre sobre el futuro y más que el miedo inducido, el pánico, que nos agota psíquicamente, lo cual también nos produce cansancio físico.
Cambio de dieta. Un cambio en los hábitos alimenticios (en este caso uno puede comer lo que hay en el supermercado y eso no siempre es lo que quiere, sin contar con que puedan surgir problemas de abastecimiento) también debilita el cuerpo y la mente del manipulado, en particular si en la dieta se disminuyen las proteínas. En estos casos la ansiedad puede hacer que recurramos a la comida basura para saciar el nerviosismo; ésta comida, más dulce y en apariencia sabrosa es abundante en hidratos de carbono pero pobre en proteínas y sobretodo en vitaminas y eso nos mella físicamente y también psicológicamente, estando este procedimiento muy relacionado con el anterior.
Recordatorio constante de ideas sencillas o complejas. Esta es una de las técnicas más importantes, ya que solo teniendo presente constantemente las ideas que quieren ser insertadas en el manipulado, será efectivo el control mental. Esto se hace las 24h gracias a la televisión y el mantra que nos introducen es el “yo me quedo en casa” o el “confíemos en los expertos”
Demostraciones medidas de afecto y recompensas. El manipulador le da atención y premios al manipulado siempre y cuando este haga algo que facilite la manipulación mental . Todo esto con el objetivo de generar una dependencia entre el manipulado y el manipulador. En este caso concreto, confianza, alabanzas, ayudas económicas, reconocimiento, la creación de sentimientos identitarios y patrióticos (juntos podemos, lo hacemos por todos, por España), que nos reconfortan psicológicamente, con la institución de referentes y hazañas heróicas, etc (los aplausos en el balcón a nuestros héroes sanitarios mientras a todo el mundo le importa una mierda que curren 12 horas o que palmen por infectarse de un virus tras una bajada de defensas por agotamiento)
Utilización sutil o directa de drogasFacilita el control mental. En este caso concreto la droga es la televisión y los fármacos.
Hipnosis. Para hacer vulnerable la mente del manipulado, y de esta manera facilitar el propio proceso de manipulación. La hipnosis en este caso viene por el mantra repetido hasta la saciedad en los televisores, cuyos más de 400 puntos hipnóticos ubicados en la pantalla está más que demostrado que influyen en la atención y el comportamiento de la gente (para ejemplo cuando alguien entra algún sitio donde hay una tele encendida y como acto reflejo su atención se desvía a la pantalla, quedándose como atrapado. Sólo un acto de voluntad te hace desviar la atención)
Gracias al miedo y al aislamiento (cuya eficacia contra esta pandemia es más que discutible), a este encierro casi total, nos inducen a la mansedumbre, a repetir como papagayos unas consignas que son pura propaganda. Y consiguen cosas como que la gente vea cómo la policía apalea a una corredora y la gente aplauda el correctivo desde sus ventanas (“por lista”), que ertzainas y picoletos se den la mano en homenaje a un guardia civil muerto por el covid 19 cuando los demás hemos de ir de uno en uno por la calle y no podamos acercarnos a nadie a menos de metro y medio y nadie diga nada, o que se prohíba a los sanitarios denunciar por redes sociales sus condiciones de trabajo o cuestionar las directrices oficiales de las autoridades sanitarias en aras de la protección de datos y sin embargo cualquier empresa de mierda nos pueda llamar al teléfono para vendernos cualquier porquería… y nadie diga nada. Como dice una gran pensadora de nuestro tiempo, pero qué mierda es esta.
Y así es como se pasa de que nos controlen, a que nosotros mismos nos controlemos (a nosotros mismos y a los demás). Ahora hay millones de policías que coaccionan a quien se salta el confinamiento (muchas veces por inconsciencia, sí, pero otras muchas con responsabilidad y conocimiento, sabiendo que todo esto es una estafa). Y baratito, oiga, baratito.

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* Este texto también forma parte de la publicación Mundo Covid n° 1. Estado Español. Finales de marzo de 2020