sábado, 6 de octubre de 2018

La RojiNegra Ediciones llega a su fin

Mediante la presente, queremos comunicar de manera “oficial” el fin de La RojiNegra Ediciones por razones de índole personal y económica. Posiblemente para algunas personas esta decisión sea sorpresiva y triste. Para nosotros también lo es, sobre todo porque nuestro proyecto, con sus tres líneas características (crítica social radical, antipsiquiatría y poesía), fue sui generis y algo así como “el corto verano de la anarquía” editorial, no como un membrete vacío sino en contenidos y formas reales, por estas tierras ecuatoriales. Sabemos además que, dada nuestra breve existencia, nos faltó mucho por editar, publicar, intercambiar, aprender, mejorar, crecer… en fin, nos faltó mucho por hacer. Pero en la vida hay rupturas y cambios que son necesarios, saludables, pertinentes y coherentes, más que nada humanamente hablando, porque “somos humanos y nada de lo humano nos es ajeno”. 

Agradecemos de la manera más sincera y co-razonada a todas aquellas personas y colectivos con los cuales compartimos una u otra situación, así como a quienes nos siguieron y apoyaron de una u otra forma. Por respeto y honestidad, pues, no les vamos a hablar del mito del ave fénix (que nos encanta), decirles que volveremos y todo eso porque, en este caso, no aplica y porque no se debe ofrecer lo que no se va a cumplir. Este es el fin de La RojiNegra Ediciones, nada más y nada menos. Por lo cual, si en un futuro incierto acaso retomamos la actividad editorial, será en otras condiciones materiales e inmateriales de existencia y con otras personas o, en su defecto, sólo a título individual. En cualquier caso, esperamos que al menos quede nuestra “filosofía de trabajo”, experiencia, aprendizaje y recuerdo, para nosotros y para otros, a presente y a futuro, aquí y en otras partes en que nos llegaron a conocer.

¡Pensamiento Crítico y Belleza al Alcance de Tod@s!
¡Pan y Poesía para Tod@s!
¡Salud y Anarquía, Siempre!

Kito-Ecuador, octubre de 2018

domingo, 26 de agosto de 2018

"Deconstrucción del concepto de enfermedad mental y crítica de la razón psiquiátrica"

Nota de LP: A pesar de su sesgo académico y jurídico, y a pesar de que no comparto el concepto postestructuralista de "deconstrucción" ni algunas de las conclusiones y "recomendaciones" finales del autor, publico este artículo escrito hace unos años atrás porque desempolva y reivindica a la antipsiquatría en nuestros días; critica el concepto de "enfermedad mental" (retomando a Szasz); resume el recorrido histórico, social y político de "la fabricación de la locura" (en la línea de Foucault); critica la razón psiquiátrica-farmacológica-penal como "policía del pensamiento"; y, propone el concepto de "disidencia" psicológica como "disturbio social" y político (antisistémico). Un texto actual y riguroso que invita al estudio, la reflexión y el debate antipsiquiátricos. 

[Tomado del Periódico anárquico El Amanecer]


***

Antipsiquiatría. Deconstrucción del concepto de enfermedad mental y crítica de la 'razón psiquiátrica' - Adolfo Vásquez Rocca (2011)

«El origen del internamiento psiquiátrico, la historia de la locura y la excesiva medicalización de nuestras sociedades farmacráticas, así como las complejas relaciones entre Psiquiatría, Derecho y las transnacionales farmacéuticas, en un juego de intereses y colusiones, han dado lugar a la llamada “humanización de la pena”. Esto es, el recurso a la “demencia” como atenuante penal en un límite difícil de discernir entre lo jurídico y lo ético. Justo aquí se plantea, a partir del rótulo de “enfermedad mental”, la posible anulación retroactiva de la responsabilidad penal de una persona que se encuentra supuestamente incapacitada para actuar por sí mismo en la esfera jurídica. De este modo la institución psiquiátrica se nos presenta hoy como una instancia de poderes omnímodos, con aparatos de tele-vigilancia, que apuntan a la constitución de una ya anunciada 'policía del pensamiento', cuya presencia y voz autoritaria se hacen oír con tono perentorio en las instituciones como la educación, el trabajo y demás ámbitos donde lo que está en entredicho es el margen de las libertades civiles; así la clínica ha ido delimitando en el orden civil un límite difícil de discernir entre normalidad y anormalidad, esto con ecos foucaultianos evidentes, en tanto estas categorías se aplican disciplinariamente en los ámbitos educativos, laborales y criminales con una presencia opresora. De allí que algunos autores como el psiquiatra Thomas Szasz, nos muestre como los internamientos psiquiátricos funcionan bajo una conspiración de silencio hacia aquellos que incomodan con sus comportamientos anormales, de donde se sigue que la esencia de la locura es el disturbio social, lo que –en un alcance político– podemos denominar disidencia. La “enfermedad mental” se transforma así en el mecanismo social, regulado y determinado por la psiquiatría, para patologizar la heterogeneidad humana, su carácter antinómico y su singularidad. Este carácter inquisidor que adquiere la psiquiatría será el punto cardinal en este ensayo, y se tratarán con él otros puntos vinculantes como la necesidad de un replanteamiento del significado de “sanidad mental”, los márgenes de la locura y las dinámicas entre médico y paciente en lo que respecta a la enfermedad psíquica.»

sábado, 25 de agosto de 2018

Poema antipsiquiátrico de Raúl Gómez Jattin*


[Sin título]
 
Rodeado de una vana biblioteca
(literatura médica que enseña a los siquiatras
a ganarse los mal habidos dineros
que les da nuestra locura)
me dice con gran satisfacción
y desprecio premeditado
que tengo el alma enferma
Me lo dice desde
su acomodada alma de burócrata
del estado
de esa alma gorda obesa 
de facilidades cotidianas
de esa alma
plena de una salud inmunda
higiénica como venda de hospital
aséptica como un quirófano
De esa alma saturada de antisépticos
contra el dolor humano
de esa alma quieta y gris
como el lodo de las ciénagas
y yo sonrío
de los dientes para afuera
por no pegarle una patada en el culo
no decirle carroña estúpida
que tratas inútilmente de maltratar
mi alma de artista
que siempre has odiado
porque la suya es de esas torpes almas
que sólo comprenden
la grosera caricia
de placeres sin riesgo alguno
por no decirle médico siquiatra cretino
cómo no tener el alma enferma y asquerosa
si el mundo está poblado
de seres como tú
que provocan el vómito
y la más profunda tristeza de deambular entre ustedes.

***

Me defiendo

Antes de devorarle su entraña pensativa
Antes de ofenderlo de gesto y palabra
Antes de derribarlo
Valorad al loco
Su indiscutible propensión a la poesía
Su árbol que le crece por la boca
con raíces enredadas en el cielo

Él nos representa ante el mundo
con su sensibilidad dolorosa como un parto
___________

* Raúl Gómez Jattin (Cartagena de Indias-Colombia,1945-1997): poeta, dramaturgo, actor y loco. Pasó su vida entre playas, ríos, bosques, calles, parques, aulas universitarias, tablones teatrales, hospitales psiquiátricos y cárceles. Dejó una considerable, polémica y conmovedora obra poética, cuyas temáticas principales son la naturaleza, el amor, el sexo, la vida, la muerte y, por supuesto, la (su) locura. Ver su biografía.

jueves, 19 de julio de 2018

"Nuevo bálsamo contra la depresión"

Nota de LP: Recibimos y publicamos este reciente folleto sobre la depresión, de autor anónimo y sin fecha. Lo cual no importa porque la depresión no es una "enfermedad mental" individual sino social, generalizada en todo el mundo, síntoma a su vez de la Gran Enfermedad de la especie humana llamada Capitalismo. En otras palabras, la depresión es un problema cuya causa en realidad es social y de raíz (que va desde la falta de trabajo y dinero hasta la falta de amor y sexo, debido a la propiedad privada y al carácter mercantil y cosificado de todo lo existente), por lo tanto, su solución sólo puede ser también social y de raíz (la revolución social), mediante la asociación y el apoyo mutuo entre proletarios "enfermos" y "pacientes" en su lucha diaria contra lo que realmente los enferma y los mata. Hacer de la enfermedad un arma y de la depresión una huelga de carácter colectivo y concreto contra la "normalidad" impuesta por Capital-Estado y su poder médico... hasta su completa destrucción y superación histórica.

El folleto es bueno tanto en contenido como en forma sobre este problema que siempre ha existido bajo la dictadura social del valor y el salario y que se ha generalizado en estos tiempos de catástrofe capitalista, por lo cual ahora está comenzando a ser considerado un problema de "salud pública" y hasta de "medicina ocupacional"; pero que, sin embargo, la mayoría de la gente lo sigue tratando como un tabú social e incluso sigue despreciando su existencia real, material, psicosomática... En fin, es necesario e importante que existan textos que traten este problema real de manera crítica. Tal vez se podría profundizar algunos puntos y cuestionar otros del folleto, pero al menos como una introducción breve y amena a una perspectiva anticapitalista y antipsiquiátrica de la depresión, en especial para alguien que se encuentre deprimido, es un buen y bonito material (la contratapa de las luciérnagas es hermosamente poética).

***

«¿Usted se siente tensa, estresada, incómoda, con un malestar o con una sensación de intranquilidad permanente?

Si muchas nos sentimos enfermas quizás la enfermedad no se encuentra en nosotras, sino que somos nosotras las que estamos en un mundo enfermo. Somos un síntoma; tal vez en todas nosotras está la posibilidad de cambiarlo. 
Eso significa que todavía tenemos un poco de sensibilidad, todavía nos importa lo que pasa a nuestro alrededor, lo que le pasa a las otras. [...]

¿Usted se siente solo y cree que a nadie le interesa lo que le pasa?

No eres el único que se siente solo, somos muchos los que nos sentimos así. Sucede que nos hace falta encontrarnos. Seguramente no ha faltado quien te diga: "¡Échale ganas!, ¡Si se puede, sólo es cuestión de que te esfuerces más!, ¡decrétalo al universo!" Y por más que le eches ganas, por más que te esfuerces, por más que lo repitas, nada ha de cambiar; el problema no está dentro de ti, está en la forma como nos hemos organizado socialmente, que nos enferma, que quiere que nos sintamos y permanezcamos hundidos, porque de esa manera no podemos cambiar el estado de lo que somos y lo que nos rodea.»