martes, 19 de diciembre de 2017

¡Esto también es "locura" proletaria!

¡ESTO TAMBIÉN ES "LOCURA" PROLETARIA!:





 











 





¡SOLIDARIDAD CON LA LUCHA PROLETARIA EN ARGENTINA Y EN PALESTINA 
EN ESTOS MOMENTOS!
NO SOMOS ARGENTINOS, ECUATORIANOS, PALESTINOS NI JUDÍOS, 
TAMPOCO SOMOS CIUDADANOS: ¡SOMOS EL MALDITO PROLETARIADO! 
¡SOMOS NADA Y LO QUEREMOS TODO!
¡OH, EL VIVO Y BELLO FUEGO DE LA REVUELTA CONTRA EL ORDEN EXISTENTE!
¡ABAJO ESTE SISTEMA DE EXPLOTACIÓN Y MUERTE!
¡POR LA ABOLICIÓN DE TODAS LAS FRONTERAS, MUROS Y CADENAS! 
¡POR EL COMUNISMO Y LA ANARQUÍA, SIEMPRE! 

Locura Proletaria. Quito. Diciembre de 2017

viernes, 8 de diciembre de 2017

Antipsiquiatría II (audio)

Antipsiquiatría II: Programa # 123 de Anábasis - Radio QK, 4 de diciembre de 2017

Segunda y última entrega de la entrevista con Guillermo Rendueles. Seguimos hablando del choque con la realidad del momento de las esperanzas antipsiquiátricas y la derrota de los movimientos de emancipación en los años 70/80 para pasar a cuestiones más de actualidad: la salud mental y la psiquiatría hoy en día, bajo un capitalismo engrasado por psicofármacos; el suicidio, escándalo y tabú de un mundo invivible; algunos desafíos y esperanzas ante esta situación. 

ESCUCHAR AUDIO AQUÍ

jueves, 30 de noviembre de 2017

Antipsiquiatría I (audio)

Antipsiquiatría I: programa # 122 de Anábasis - Radio QK (Oviedo-Asturias), 27 de noviembre de 2017

NOTA DE LP: Este programa radial de internet es de hace apenas unos días atrás. Y el solo hecho de que desde el otro lado del charco (España) también se esté hablando de antipsiquiatría en estos precisos momentos, de algún modo reafirma lo planteado en este blog a principios de este mes, en Historia de la Antipsiquiatría, a saber: que es necesario recuperar históricamente e integrar a la antipsiquiatría anticapitalista dentro de la crítica radical de la sociedad burguesa y, por lo tanto, dentro de una "síntesis revolucionaria" del presente y el futuro. Por otra parte, no obstante que la entrevista que se reproduce en este programa se circunscribe a la experiencia histórica de la psiquiatría -entendida como "psicopatología fina" en sí- y la antipsiquiatría en la España franquista y catolicista, su contenido y su alcance son internacionales, en tanto que esta oposición fue un problema y un conflicto social e internacional; y, dada la histórica y directa relación colonial existente entre España y Ecuador, es interesante anotar que, tanto en uno como en otro país, la psiquiatría institucionalizada no sólo ha sido carcelaria sino también un "aparato moralizador" de tipo religioso: manicomios administrados por curas y monjas (p. ej. el actual Hospital Psiquiátrico-Centro de Atención Ambulatoria Especializado "San Lázaro" de Quito fue fundado en 1785 como "Hospicio Jesús, María y José"). Y, posteriormente, un "aparato de normalización" de toda la sociedad, en contubernio con el poder médico y el capital farmacéutico. También son interesantes las sinuosas y agitadas historias, no exentas de conflictos y rupturas internas, que Rendueles -el (anti)psiquiatra asturiano aquí entrevistado- narra sobre el movimiento antipsiquiátrico y antisistémico en Europa durante los 60s y los 70s. Lo cual, pese a sus particularidades, también es de contenido y alcance mundiales hasta la presente fecha, como una parte de la totalidad histórica de las luchas contra todas las formas de dominación y alienación humana; por tanto, como una parte del antagonismo de clases, en este caso, de "la clase de los pacientes" contra "la clase de los médicos", en pro de la abolición de los manicomios, de la familia burguesa-patriarcal-cristiana y de toda esta gran cárcel psiquiátrica que es la sociedad de clases y mercancías.

***

"A través de la experiencia directa de Guillermo Rendueles, nos acercamos a la problemática de la salud mental, a la psiquiatría y al movimiento que teórica y prácticamente puso en tela de juicio muchos de los postulados de esta disciplina: la antipsiquiatría. En esta primera parte, viajamos primero a comienzos de los años 70 para examinar algunos aspectos de la psiquiatría franquista, de sus manicomios, de sus presupuestos, de sus figuras (Vallejo-Nágera, López Ibor…) y los intentos de modernización, empezando por la experiencia del manicomio de La Cadellada (Uviéu). Después, analizamos el surgimiento del movimiento antipsiquiátrico, sus aglutinantes, sus objetivos, su dinámica organizativa y de conflicto, sus referentes internacionales (Basaglia, Laing, Cooper, Goffman, Guattari…) y sus esperanzas mal correspondidas por la sociedad del momento." - ANÁBASIS

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Artaud. "Los enfermos y los médicos"


Los enfermos y los médicos

La enfermedad es un estado,
la salud no es sino otro,
más desagraciado,
quiero decir más cobarde y más mezquino.

 

No hay enfermo que no se haya agigantado,
no hay sano que un buen día

no haya caído en la traición,
por no haber querido estar enfermo,
como algunos médicos que soporté.

He estado enfermo toda mi vida
y no pido más que continuar estándolo,
pues los estados de privación de la vida

me han dado siempre mejores indicios
sobre la plétora de mi poder
que las creencias pequeño burguesas
de que:  BASTA LA SALUD.

Pues mi ser es bello pero espantoso.
Y sólo es bello porque es espantoso
Espantoso, espanto, formado de espantoso.

Curar una enfermedad es criminal.
Significa aplastar la cabeza 

de un (torcido para desdoblarlo al nivel oficial) pillete
mucho menos codicioso que la vida
 

Lo feo con-suena . 
Lo bello se pudre.

Pero, enfermo, 
no significa estar dopado con opio,
cocaína o morfina.
 

Y es necesario amar el espanto de las fiebres,
la ictericia y su perfidia
mucho más que toda euforia.


Entonces la fiebre, 
la fiebre ardiente de mi cabeza,
--pues estoy en estado de fiebre ardiente

desde hace cincuenta años que tengo de vida--
me dará mi opio,
-este ser-
éste,
cabeza ardiente que llegaré a ser,
opio de la cabeza a los pies.
Pues,
la cocaína es un hueso,
la heroína, un superhombre de hueso.


Ca itrá la sará cafena
Ca itrá la sará cafá.


Y el opio es esta cueva
esta momificación de sangre cava ,
este residuo de esperma de cueva,
esta excrementación de viejo pillete,
esta desintegración de un viejo agujero,
esta excrementación de un pillete,
minúsculo pillete de ano sepultado,
cuyo nombre es:
mierda, pipí.
 

Con-ciencia de las enfermedades.
Y, opio de padre a higa,
higa, que a su vez, va de padre a hijo.
Y se hace necesario que su polvillo

vuelva a ti cuando tu sufrir sin lecho sea suficiente.

Por eso considero
que es a mí, enfermo perenne,
a quien corresponde curar a todos los médicos
--que han nacido médicos 

por insuficiencia de enfermedad--,
y no a médicos ignorantes 

de mis estados espantosos de enfermo,
imponerme a su insulinoterapia,
a su salvación de un mundo postrado.


***

Desde nuestra "gramatica oficial",
las palabras de Artaud se congujan
en diabólos esotéricos de soterraños pasadizos
dónde anida el temor de lo prohibido,
de lo que se nos impide ser percibido,
pero que se vuelve portavoz de lo presentido
plasmado en un léxico de canales abiertos
por dónde corre un visceral y abierto flujo, 
caída del trapecio al vacío, 
única pluma, como dice León Felipe,
con la que los poemas pueden ser escritos: 

Y los poemas solo pueden escribirse:
a) De vuelta de una pesadilla,
    con un rítmo de sombras
b) A la puerta cerrada de nuestra casa,
    borrachos, y con un rítmo de hipo
c) Desde el trapecio aereo de la locura,
    cayendo en el abismo, sin cuerdas y sin red
d) Ante el portón abierto der la Muerte,
    bajo el último aldabonazo de la sangre.

Lo cual es "divinizado" por Feuerbach:

Un ser sin sufrimiento
es un ser sin fundamento.
Solo el ser doloroso
es un ser divino.

Divinio Antonin:

He estado enfermo toda mi vida
y no pido más que continuar estándolo. 
Son estos enfermos los que nos traen salud.

(Tomado de Ad Humanitatem)

lunes, 20 de noviembre de 2017

Vamos hacia la Vida

Ricardo Flores Magón (1910)

No vamos los revolucionarios en pos de una quimera: vamos en pos de la realidad. Los pueblos ya no toman las armas para imponer un dios o una religión, los dioses se pudren en los libros sagrados; las religiones se deslíen en las sombras de la indiferencia. El Corán, los Vedas, la Biblia, ya no esplenden: en sus hojas amarillentas agonizan los dioses tristes como el sol en un crepúsculo de invierno.
Vamos hacia la vida. Ayer fue el cielo el objetivo de los pueblos: ahora es la tierra. Ya no hay manos que empuñen las lanzas de los caballeros. La cimitarra de Alí yace en las vitrinas de los museos. Las hordas del dios de Israel se hacen ateas. El polvo de los dogmas va desapareciendo al soplo de los años.
Los pueblos ya no se rebelan, porque prefieren adorar un dios en vez de otro. Las grandes conmociones sociales que tuvieron su génesis en las religiones, han quedado petrificadas en la historia. La Revolución francesa conquistó el derecho de pensar; pero no conquistó el derecho de vivir, y a tomar este derecho se disponen los hombres conscientes de todos los países y de todas las razas.
Todos tenemos derecho de vivir, dicen los pensadores, y esta doctrina humana ha llegado al corazón de la gleba como un rocío bienhechor. Vivir, para el hombre, no significa vegetar. Vivir significa ser libre y ser feliz. Tenemos, pues, todos derecho a la libertad y a la felicidad.
La desigualdad social murió en teoría al morir la metafísica por la rebeldía del pensamiento. Es necesario que muera en la práctica. A este fin encaminan sus esfuerzos todos los hombres libres de la tierra.
He aquí por qué los revolucionarios no vamos en pos de una quimera. No luchamos por abstracciones, sino por materlalidades. Queremos tierra para todos, para todos pan. Ya que forzosamente ha de correr sangre, que las conquistas que se obtengan beneficien a todos y no a determinada casta social.
Por eso nos escuchan las multitudes; por eso nuestra voz llega hasta las masas y las sacude y las despierta, y, pobres como somos, podemos levantar un pueblo.
Somos la plebe; pero no la plebe de los Faraones, mustia y doliente; ni la plebe de los Césares, abyecta y servil; ni la plebe que bate palmas al paso de Porfirio Díaz. Somos la plebe rebelde al yugo; somos la plebe de Espartaco, la plebe que con Munzer proclama la igualdad, la plebe que con Camilo Desmoulins aplasta la Bastilla, la plebe que con Hidalgo incendia Granaditas, somos la plebe que con Juárez sostiene la Reforma.
Somos la plebe que despierta en medio de la francachela de los hartos y arroja a los cuatro vientos como un trueno esta frase formidable: ¡Todos tenemos derecho a ser libres y felices! Y el pueblo, que ya no espera que descienda a algún Sinaí la palabra de Dios grabada en unas tablas, nos escucha. Debajo de las burdas telas se inflaman los corazones de los leales. En las negras pocilgas, donde se amontonan y pudren los que fabrican la felicidad de los de arriba, entra un rayo de esperanza. En los surcos medita el peón. En el vientre de la Tierra el minero repite la frase a sus compañeros de cadenas. Por todas partes se escucha la respiración anhelosa de los que van a rebelarse. En la obscuridad, mil manos nerviosas acarician el arma y mil pechos impacientes consideran siglos los días que faltan para que se escuche este grito de hombres: ¡rebeldía!
El miedo huye de los pechos: sólo los viles lo guardan. El miedo es un fardo pesado, del que se despojan los valientes que se avergüenzan de ser bestias de carga. Los fardos obligan a encorvarse, y los valientes quieren andar erguidos. Si hay que soportar algún peso, que sea un peso digno de titanes; que sea el peso del mundo o de un universo de responsabilidades.
¡Sumisión! es el grito de los viles; ¡rebeldía! es el grito de los hombres. Luzbel, rebelde, es más digno que el esbirro Gabriel, sumiso.
Bienaventurados los corazones donde enraiza la protesta. ¡Indisciplina y rebeldía!, bellas flores que no han sido debidamente cultivadas.
Los timoratos palidecen de miedo y los hombres serios se escandalizan al oír nuestras palabras; los timoratos y los hombres serios de mañana las aplaudirán. Los timoratos y los serios de hoy, que adoran a Cristo, fueron los mismos que ayer lo condenaron y lo crucificaron por rebelde. Los que hoy levantan estatuas a los hombres de genio, fueron los que ayer los persiguieron, los cargaron de cadenas o los echaron a la hoguera. Los que torturaron a Galileo y le exigieron su retractación, hoy lo glorifican; los que quemaron vivo a Giordano Bruno, hoy lo admiran; las manos que tiraron de la cuerda que ahorcó a John Brown, el generoso defensor de los negros, fueron las mismas que más tarde rompieron las cadenas de la esclavitud por la guerra de secesión; los que ayer condenaron, excomulgaron y degradaron a Hidalgo, hoy lo veneran; las manos temblorosas que llevaron la cicuta a los labios de Sócrates, escriben hoy llorosas apologías de ese titán del pensamiento.
Todo hombre -dice Carlos Malato- es a la vez el reaccionario de otro hombre y el revolucionario de otro también.
Para los reaccionarios -hombres serios de hoy- somos revolucionarios; para los revolucionarios de mañana nuestros actos habrán sido de hombres serios. Las ideas de la humanidad varian siempre en el sentido del progreso, y es absurdo pretender que sean inmutables como las figuras de las plantas y los animales impresas en las capas geológicas.
Pero si los timoratos y los hombres serios palidecen de miedo y se escandalizan con nuestra doctrina, la gleba se alienta. Los rostros que la miseria y el dolor han hecho feos, se transfiguran; por las mejillas tostadas ya no corren lágrimas; se humanizan las caras, todavía mejor, se divinizan, animadas por el fuego sagrado de la rebelión. ¿Qué escultor ha esculpido jamás un héroe feo? ¿Qué pintor ha dejado en el lienzo la figura deforme de algún héroe? Hay una luz misteriosa que envuelve a los héroes y los hace deslumbradores. Hidalgo, Juárez, Morelos, Zaragoza, deslumbran como soles. Los griegos colocaban a sus héroes entre los semidioses.
Vamos hacia la vida; por eso se alienta la gleba, por eso ha despertado el gigante y por eso no retroceden los bravos. Desde su Olimpo, fabricado sobre las piedras de Chapultepec, un Júpiter de zarzuela pone precio a las cabezas de los que luchan; sus manos viejas firman sentencias de caníbales; sus canas deshonradas se rizan como los pelos de un lobo atacado de rabia. Deshonra de la ancianidad, este viejo perverso se aferra a la vida con la desesperación de un náufrago. Ha quitado la vida a miles de hombres y lucha a brazo partido con la muerte para no perder la suya.
No importa; los revolucionarios vamos adelante. El abismo no nos detiene: el agua es más bella despeñándose.
Si morimos, moriremos como soles: despidiendo luz.

_____
Nota de Antorcha.- Este artículo fue escrito en San Francisco, California, en julio de 1907, y publicado en el mismo mes en Los Angeles, Cal., en un periódico llamado Revolución. Depués se volvió a reimprimir en el número 5 de Regeneración, del 1º de octubre de 1910.

domingo, 19 de noviembre de 2017

"Trastorno Límite de Personalidad" e Insomnio (poemas)

"Trastorno Límite de Personalidad"

membrana antropomorfa que al viento sideral entera vibra
y vibra tanto 

que ya no se alcanza ella misma
para habitar y contener
lo infinito
lo perenne
lo infinito.


                 mudar de piel poco sería.

desintegración desorbitante
delirante desquicio
desdoblamiento delicioso
pero imaginario
y finito
dolorosa y de-ses-pe-ran-za-do-ra-men-te
finito.


           el abismo siempre.

puente colgante en lontananza
de repente péndulo
parálisis
y otra vez péndulo
entre la luz y la sombra
el estar y el no estar
la euforia y la disforia
el ser y la nada
el gozo y el tormento.


caer y levantarse
levantarse y caer en 

                                la montaña rusa de los días dientes de león
rotos como espejos o sea en fragmentos.


esperen un momento:
es la vida
esta enferma y nuda vida.

es el mundo
este perro enjaulado mundo.


y yo en el borde con mis afiladas alas siempre.
                                                                           el límite es lo mío.


Un poetario maldito
Kito (con k de eskizofrenia), febrero de 2017


***


Insania en Insomnia

Para todxs aquellxs insomnes anónimxs que están dejando de serlo
“¡Uníos Hermanxs Psiquiatrizadxs!”

“El cerebro se limpia durmiendo”, 
me dijo la doctora.
Pero otra vez me encuentro sucio de insomnio.
Y he perdido ya la cuenta de las lunas en que lo he estado.

El insomnio es mucho más que ansiedad.
Es un hondo agujero que parece abrirse de la nada
e, inclemente, tu noche se traga.
Sombría planta carnívora del sueño
que muta, vertiginosa e insondable,
en una casa tomada por tus demonios y fantasmas.

En efecto: una terrorífica casa flotante
con muchas ventanas, puertas, cuartos,
escaleras, corredores, pasadizos,
áticos, túneles y sótanos,
sobre todo sótanos.
Y por doquier se filtra
la bruma que todo lo obnubila.
Y, ojiabierto, te mueves por todos los rincones...
de la cama.

¿Qué extraña enfermedad habita esta mansión abandonada y maldita?
¿Qué parásita bestia imaginaria aquí se enquista?
¡Insania en Insomnia! ¡Insomnia en Insania!

Lo único que madruga es la oscuridad
que implosiona y no ilumina,
sino que ciega con su estampida
de atormentados pensamientos
que se comen las uñas y se muerden las colas
unos-tras-otros-unos-tras-otros.

¡Maldición!
Los trinos de los pájaros son taladros
¿o acaso son, ya no tus voces,
sino tus ruidos más recónditos ?
Horrible y perversa cacoperversa y horrible.caccfonía.
Homínida y presente distopía.

De la angustia económica a la angustia poética,
te desplazas, navegas, naufragas
por no poder decir el silencio,
ni siquiera la zozobra de no tener
ni el desasosiego de no ser.

“El cerebro se limpia durmiendo”,
me dijo la doctora.
¡Quiero limpiarme, entonces, con mucho sueño,
mucha agua y mucha luz!
Sacar la basura que aún me queda dentro.
Derruir esta monstruosa residencia al amanecer.
Que se desintegre esta pesada roca
y en polvo al viento se convierta…

Amanece de abrupto y, sin embargo, te angustias nuevamente
porque no has dormido como todo el mundo
y sigues despierto… y un poco loco también.

Ya agotado de esperar el fin, logras dormir.
¡Por fin dormir!
Y ahora, porque solamente él te puede cobijar y recargar, 
¡sueño y reverdezco con el sol!
¡Sueño en que, para todos los condenados de la Tierra, cualquier noche salga el sol!

  Un poetario maldito 
Kito, noviembre de 2016