miércoles, 24 de marzo de 2021

Sobre Wilhelm Reich en su natalicio

Tomado de Biblioteca Laten Denciosa
San Antonio, Chile, 24 de marzo de 2021

Cartilla de detención de Wilhelm Reich en la penitenciaría de Lewisburg, Pennsilvania, EE.UU.

Un día como hoy nació Wilhelm Reich, médico, psicoanalista y revolucionario de origen austríaco, de quien tenemos varios libros en la biblioteca.

A continuación compartimos un artículo aparecido en resumen.cl a propósito de su natalicio. Al parecer, quien escribió el artículo desconoce que Wilhelm Reich en 1931 fundó la Asociación para una Política Sexual Proletaria (Sexpol, Verlag für Sexualpolitik), que en pocos meses tiene 40.000 adherentes y luego moviliza a centenares de miles de personas en el seno del proletariado, con la finalidad de mejorar y revolucionar la vida sexual y reproductiva de la clase obrera.

Este artículo fue publicado originalmente el 24 de marzo de 2019 aquí:

Un día como hoy nació Wilhelm Reich,
el teórico de la revolución sexual

Pocos teóricos y científicos han sido tan polémicos como Wilhelm Reich. Postuló tempranamente, en su libro "La Función del Orgasmo" de 1927 que «la destructividad sádica generalizada de nuestra época es el resultado de la prevaleciente inhibición de la vida amorosa natural». Discípulo de Freud y Marx intentó integrar sus ideas para demostrar que la represión en el ámbito sexual y económico estaban profundamente entrelazadas. Inspiración para movimientos de liberación sexual, así como flanco de criticas por proponer teorías «seudocientíficas», Reich siempre se mantuvo en la polémica por sus ideas. Expulsado de los círculos psicoanalistas y marxistas, constituyó uno de los referentes más heterodoxos de estas corrientes.

Wilhelm Reich fue un médico y psicoanalista nacido un 24 de marzo de 1897 en el imperio austrohúngaro. Discípulo de Freud, pronto rompió con su maestro por tener diferencias políticas irreconciliables con él. Al igual que el anarquista Otto Gross, de quien se dice que legó varias ideas centrales en el pensamiento de Reich, denunció que Freud buscaba utilizar el psicoanálisis para el control social. En cambio, Reich planteó que el psicoanálisis podía y debía ser una herramienta de liberación y emancipación. Tempranamente comenzó a mezclar las ideas del psicoanálisis con el marxismo, lo cual generó una singular síntesis de pensamiento [el freudomarxismo]. Sin embargo, tanto los círculos comunistas como psicoanalistas lo rechazaron por lo radical de sus teorías, tachándolo de poco riguroso en el ámbito científico, o lisa y llanamente de loco.

Durante gran parte de su vida investigó los orígenes autoritarios de la civilización, llegando a la conclusión de que el patriarcado y la familia autoritaria eran sus raíces. Recalcó la importancia negativa de la figura autoritaria del padre, una especie de Estado en miniatura en cada núcleo familiar, el cual reforzaba la supuesta necesidad de gobiernos despóticos. Postuló, además, que la represión de la sexualidad desde que somos niños y niñas constituye un eje central para mantener sujetos dóciles, desvitalizados y obedientes al sistema. Siguiendo investigaciones antropológicas, Reich llegó a la conclusión de que antes del orden autoritario patriarcal, existió una cultura matrística [y comunista] en donde la represión sexual no existía. Reich fue uno de los primeros investigadores que planteo la función orgánica y saludable de una sexualidad plena, llevándola más allá de su función meramente reproductiva como postulaban posturas conservadoras o religiosas. Además fue uno de los primeros hombres de los círculos comunistas y anarquistas, junto con Otto Gross, que postuló la necesidad de la emancipación femenina como condición ineludible para una verdadera revolución.

Según Reich, existe una correlación histórica, por un lado, entre sociedad pre-patriarcal, ligada a un comunismo primitivo libertario, igualdad económica y libertad sexual, y, por otro lado, entre sociedad patriarcal, represión sexual, propiedad privada y estratificación social por medio de la riqueza y el sistema capitalista. En esta línea postuló que la inhibición de la expresión libre y natural de la bioenergía (gritar, reír, llorar, correr, moverse, saltar, explorar sexualmente el propio cuerpo, etc.) pasa a ser la principal arma en la creación de personalidades conservadoras y reaccionarias. A partir de sus teorías se desarrolló la terapia bioenergética, corriente de sanación que busca romper las corazas neuromusculares del individuo para su sanación. Esta terapia fue el resultado de las investigaciones de Reich que fueron reinterpretadas por el médico y psicoterapeuta Alexander Lowen, quien concluyó que mente, cuerpo y energía vital funcionan unitariamente. De esta manera, cuando se presenta un suceso traumático en la vida de una persona no sólo surgen problemas emocionales, sino bloqueos en las corrientes energéticas de su cuerpo, todo lo cual origina padecimientos repetitivos (dolores o enfermedades) o problemas de claridad mental e irritabilidad.

En su libro "Psicología de masas del Fascismo", explicó cómo estas represiones sexuales y bioenergéticas, junto con la instalación del padre y la familia autoritaria, constituían las bases psicológicas para el ascenso del nazismo en Alemania. En este libro concluyó que "el núcleo de la política cultural de los reaccionarios es, pues, el problema sexual. De este modo, es el problema sexual el que debe colocarse en el centro de toda política cultural revolucionaria". Llama la atención lo actual de sus teorías en un mundo en donde distintos regímenes conservadores en lo político se caracterizan por su lenguaje agresivo contra el mundo de la diversidad sexual y las mujeres. Por escribir estas ideas tuvo que escapar de Europa por la persecución nazi y se instaló en Estados Unidos, en donde continuó sus investigaciones y creó el concepto de "orgón", proveniente de la energía del orgasmo [y de la energía de la vida en general]. Luego de años de investigación fue llevado a prisión tras ser acusado de fraude y postular ideas inmorales.

En los últimos años de su vida se acercó a ideas liberales, tras ser permanentemente rechazado por sus colegas psicoanalistas y marxistas que en su mayoría jamas compartieron sus ideas. Pese a todo, varios de sus postulados e investigaciones siguen siendo objeto de análisis e inspiración para diversos grupos. Siempre en la polémica y perseguido políticamente por distintos gobiernos e instituciones, Wilhelm Reich falleció un 3 de noviembre de 1957 en una cárcel de Estados Unidos, después de ser quemadas toneladas de sus manuscritos y material de laboratorio por el gobierno norteamericano. Para algunos un adelantado para su época y revolucionario, para otros un charlatán, Wilhelm Reich sigue siendo uno de las figuras del psicoanálisis y el marxismo más interesantes y polémicas de la historia.

miércoles, 10 de marzo de 2021

«Saldremos de esta. Guía de salud mental para el entorno de la persona en crisis»

Javier Erro (psicólogo). Granada-España, abril 2016
Tomado de Primera Vocal

 

Nota de LP (Quito, marzo 2021):

Como superviviente de la "enfermedad mental" y la psiquiatría, y como proletario anticapitalista-antipsiquiátrico, soy profundamente crítico del concepto de "salud mental", de los manuales y las recetas psicológicas (y pseudopsicológicas, como el asqueroso "coaching" ese), de ir al psiquiatra, del uso de psicofármacos, así como también de la "lucha por los derechos humanos en la salud mental" y la "(auto)gestión del sufrimiento psíquico". En este blog abundan las experiencias, los motivos, los argumentos y los fundamentos para ello.

Hecha esta crítica fraterna, publico aquí esta "Guía de salud mental" porque se basa no sólo en el conocimiento teórico y profesional, sino en la experiencia colectiva al respecto. Porque es una herramienta práctica o un documento técnico, útil, de fácil lectura y aplicación para los entornos de las personas que estén sufriendo psíquicamente (familiares, parejas, amig@s, compañer@s). Y, sobre todo, porque pone énfasis en la Empatía, la Solidaridad y el Apoyo Mutuo como estrategia colectiva o comunitaria para enfrentar y salir de estas situaciones de crisis psicológicas "individuales", pero que en realidad son colectivas o sociales, ya que son producidas y reproducidas por la psicópata sociedad capitalista, y ya que afectan a cada vez más y más proletari@s en todo el mundo, más aún en la actual "crisis pandémica" que estamos atravesando. 

Dicho lo cual, recomiendo leer, difundir, reproducir, discutir críticamente y, sobre todo, usar prácticamente esta guía como se necesite, se desee o mejor convenga, en especial a l@s hermanos psiquiatrizad@s y sus entornos, en todas partes. Hago un llamado también a crear y usar nuevas guías y estrategias colectivas concretas para luchar y sanar junt@s. Estamos tod@s junt@s en esto y saldremos de esta.

*** 

Índice

Presentación .......................................... 7
Introducción. PERDIENDO EL MIEDO ................ 9
ANTES DE ACTUAR .................................15
La coordinación del entorno ......................17
Límites ...............................................18
PRINCIPALES FORMAS DE SUFRIMIENTO PSICOLÓGICO QUE PUEDEN REQUERIR NUESTRA REACCIÓN ...............................21
Delirio ................................................22
Alucinaciones .......................................24
Episodio maníaco ..................................26
Depresión ............................................28
Consumo excesivo de drogas .....................30
Autolesión ...........................................32
Agresividad .........................................35
LA IMPORTANCIA DE LA COMUNICACIÓN ........37
Charlar personalmente ............................38
Comunicarse el entorno sin la persona ..........39
Comunicarse el entorno con la persona .........42
Reunirse el entorno con la persona ..............44
RECURSOS A UTILIZAR .............................45
Pactos de cuidado ..................................45
Concretar situaciones ..............................47
Grupo de Apoyo Mutuo ............................49
Acompañamiento ...................................50
Compartir la problemática ........................51
FÁRMACOS ...........................................55
APUNTES SOBRE LA AYUDA PROFESIONAL .......61
ALGUNAS REFLEXIONES FINALES .................67
PARA SABER MÁS ...................................71

***

Presentación por Primera Vocal (Madrid, abril 2016)

La lucha por los derechos humanos y la búsqueda de alternativas a la gestión que hace la sociedad del sufrimiento psíquico son los dos grandes frentes del activismo en el campo de la salud mental. En la actualidad se están produciendo movimientos tanto entre las personas afectadas de manera directa por ese sufrimiento como en los sectores más críticos de los profesionales. Poco a poco van cuajando sinergias que se materializan en forma de asambleas, artículos, charlas, congresos, traducciones, webs, etc. La publicación de Saldremos de esta. Guía de salud mental para el entorno de la persona en crisis es un fruto de este tipo de encuentros. Escrita por un psicólogo, en su redacción final han participado distintos supervivientes a la psiquiatría.

Estas breves páginas que tienes entre las manos tienen un objetivo práctico. No pretenden proponer una solución en sí misma a un momento de crisis. Sencillamente buscan arrojar algo de luz en una situación que sabemos de primera mano que es compleja y, en ocasiones, devastadora. Y tratan de hacerlo, además, desde una perspectiva no individualista.

Son muchos, cada vez más, los materiales teóricos que cuestionan los modelos hegemónicos de atención en salud mental. Pero nos hacen falta herramientas prácticas... saberes ubicados más allá del conocimiento especializado que sirvan para desplegar estrategias colectivas con las que reducir todo ese dolor que brota día a día en nuestros entornos. Esta guía pretende ser uno de los muchos pasos que nos quedan por dar en esta dirección.

Presentación por Primera Vocal (Madrid, julio 2017)

El pasado mes de junio de 2017 se cumplió un año de la edición de Saldremos de esta. Guía de salud mental para el entorno de la persona en crisis, de Javier Erro. Poco tiempo después publicamos la edición digital en la página web Mad in America para el mundo hispanohablante. Ahora, con un camino ya recorrido (tanto en lo que se refiere a cantidad de copias distribuidas y descargadas como a presentaciones realizadas por el autor a lo largo y ancho de la geografía ibérica), publicamos el PDF en Primera Vocal.

Queremos dar las gracias tanto a Javier Erro como a la Biblioteca Social Hermanos Quero de Granada, que ha sido el colectivo que se ha encargado de la edición y distribución de la guía. Os animamos tanto a solicitar copias impresas como a descargar y difundir la obra. Ya ha llegado a varios miles de personas, y estamos convencidos de que en el próximo año llegará a otros muchos miles más.

En ocasiones minusvaloramos nuestra capacidad de trabajo y el impacto de nuestros proyectos. Con medios relativamente precarios y mediante un proceso autogestionado hemos conseguido hacer llegar esta guía a bibliotecas, librerías, asociaciones de salud mental, institutos, etc. distribuidos por todo el país. Y ello ha sido posible por la enorme cantidad de manos que se han acercado y han comenzado a colaborar (desde supervivientes de la psiquiatría que han hecho llegar la guía a lugares y personas a las que no podríamos llegar de otra manera a profesionales que han comprado decenas de copias para regalar a pacientes, pasando por libreros que la recomiendan y venden aun a sabiendas de que apenas les dejará unos céntimos de beneficio). Al fin y al cabo, este ha sido un camino colectivo, algo que coincide con la misma esencia de Saldremos de esta: implicarnos, crear lazos, avanzar en la dirección contraria a la que apunta esta sociedad. Combatir el canibalismo social y la atomización. Sea apoyando a una persona en crisis o socializando conocimientos. No conocemos otra manera de sobrevivir al orden de cosas que nos ha tocado habitar… lo bueno que tiene es que además es una manera hermosa de estar en el mundo.

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Nuevo bálsamo contra la depresión 

viernes, 19 de febrero de 2021

Autolesión

 
«Se piensa que las autolesiones son la segunda causa de ingreso en las salas de emergencia del Reino Unido (la primera son los “accidentes”). La definición de autolesión intencionada se refiere a comportamientos de violencia autoinfligida como cortes, ingestión de sustancias tóxicas (incluidas las sobredosis de droga), quemaduras, cabezazos contra las paredes, tirones de pelo e intentos de suicidio. Otros comportamientos arriesgados más aceptados socialmente y más extendidos como el abuso del alcohol, el tabaco, los desórdenes alimenticios y el sexo sin protección también se consideran autolesiones, aunque no se incluyen en las estadísticas de autolesión. (...) Las estadísticas de autolesiones son problemáticas. La violencia autoinfligida se suele llevar a cabo en secreto, y muchos casos nunca llegan a los hospitales de urgencias. (...)

En cualquier lugar del mundo hay gente con cicatrices. Después de todo, esto es el capitalismo global. ¿En qué piensas cuando piensas en cicatrices?» (Anónima, Beyond Amnesty)

***
 
Heridas secretas de batallas personales. 
Condecoraciones, sacrificios corporales. 
 
Un último recurso para no desaparecer. 
Recordar la existencia en las marcas de la piel. 
 
Encender un dolor para apagar otro dolor. 
Fuego contra fuego. Autolesión 
 
El aullido silencioso de la pena controlada. 
El alivio y la urgencia de una guerra traicionada. 
 
Encender un dolor para apagar otro dolor. 
Fuego contra fuego. Autolesión

miércoles, 6 de enero de 2021

¿Qué es la Antipsiquiatría?

Tomado de Diario de una autoetnógrafa, Junio 2020

Nota de LP: Publico este artículo por la rica y clara información que ofrece sobre la antipsiquiatría "para todo público"; ese es el objetivo: que la gente se informe sobre la antipsiquiatría, que salga de la ignorancia y el prejuicio en el campo de las llamadas "enfermedad mental" y "salud mental". Discrepo sin embargo con su autora en la idea de que la antipsiquiatría sólo puede ser practicada por profesionales, en este caso por médicos psiquiatras-antipsiquiatras y psicólogos. Porque sin "locos" no existiría la antipsiquiatría. Los "locos", los proletarios "locos" que luchan contra el sistema psiquiátrico son (somos) la antipsiquiatría en acción. O, en su defecto, lo que hoy en día se llama "expertos por experiencia" en enfermedad/salud mental, como lo he leído en un libro sobre "el derecho a la locura", de reciente publicación. Por lo tanto, la antipsiquiatría no sólo es practicada por profesionales críticos de la salud mental, sino también por "locos" o "enfermos mentales" o, como diría el SPK, por "la clase de los pacientes". Hermanos psiquiatrizados que llegan incluso más allá de la antipsiquiatría, y para quienes los GAM (Grupos de Apoyo Mutuo)/Colectivos de Pacientes son vitales -pero que, para la autora de este artículo, "no son antipsiquiatría"-. Los profesionales críticos de la salud mental claro que pueden acompañar este movimiento social real, pero sin creerse los únicos ni los líderes, y a condición de adoptar la posición de los proletarios "locos" o de los pacientes, no la posición de médicos; es decir, criticándose, negándose y aboliéndose como psiquiatras, como ya lo dijo claramente David Cooper, el antipsiquiatra revolucionario por excelencia. Agregar finalmente que, a diferencia de este artículo, en este blog sí se toma partido a favor de la antipsiquiatría y de la abolición de la psiquiatría (soy "abolicionista"), entendida como parte de la abolición de la sociedad de clases y fetiches, sus instituciones, sus cárceles, sus manicomios, sus normas, sus roles y sus etiquetas... en fin, como parte de la revolución de la vida cotidiana, desde sus contradicciones y sus márgenes. 
***
La antipsiquiatría es un movimiento orientado a la crítica de la psiquiatría dominante. El término fue acuñado en 1967 por el (anti)psiquiatra David Cooper [ver Psiquiatría y Antipsiquiatría]. Aunque existe mucho escrito sobre el tema, a menudo se utiliza como un paraguas bajo el cual meter a toda posición crítica con la psiquiatría hegemónica.
En este post intentaré contribuir a clarificar la confusión que rodea a la antipsiquiatría. En ocasiones se incluye en ella a profesionales que no deberían, o bien se inserta en esa corriente al movimiento de supervivientes de la psiquiatría o al activismo loco (podéis leer sobre este movimiento en el post sobre activismo loco y en el post sobre trastornariado)
A continuación haré un breve repaso histórico de la antipsiquiatría clásica y la nueva psiquiatría. Aludiré al contexto social, relevante para comprender el objetivo de la crítica en cada planteamiento. E indicaré las distintas particularidades. Todo ello imprescindible para entender que no se trata de un movimiento homogéneo ni debe descontextualizarse para extraer algo así como la “esencia” de la antipsiquiatría.
Lo que sí debemos tener en mente es que hay un aspecto transversal a este movimiento, que es la crítica al modelo biomédico de la locura.

1. La Antipsiquiatría clásica

La antipsiquiatría clásica surgió en los años sesenta, en un contexto social que propiciaba los movimientos sociales de distinta índole. Eran tiempos de florecimiento de la contracultura, de movilizaciones feministas y anticolonialistas, de lucha por los derechos civiles, etc. Pensemos el Mayo francés del 68 como paradigma de este atmósfera contestataria y con ánimo de transformación social.
Antipsiquiatría-manicomio
En esta época los locos eran encerrados en manicomios, psiquiátricos o asilos. En estos espacios  se daba una radical segregación y un tratamiento explícitamente represivo. De ahí que se entendiera la psiquiatría dominante como un instrumento de opresión y control social. Y algunos psiquiatras decidieron posicionarse en contra y explorar vías alternativas a la deshumanización del loco por la psiquiatría dominante.
La antipsiquiatría se intentó en distintos países, pero dos de ellos han pasado a la posteridad como referentes de este movimiento: Inglaterra e Italia.

1.1. Antipsiquiatría británica

Se caracteriza como un “intento de interpretar las concepciones psiquiátricas de una forma distinta, limitando la función represiva del psiquiatra, sin negar sin embargo su papel profesional” (Antonucci).
Sus referentes son Ronald Laing y David Cooper, quienes desarrollaron comunidades terapéuticas al margen de los manicomios. Destacan las experiencias de Villa 21 (Cooper) y Kingsley Hall (promovida por la Philadelphia Assotiation).
Estas comunidades terapéuticas fueron muy cerradas, funcionando al margen del sistema sanitario público. Quizá por ello no tuvieron consecuencias en el modelo asistencial. Un elemento que marca una importante diferencia con la antipsiquiatría italiana.
El propio Cooper terminó criticándolas por ser “islas felices en un mundo donde todo sigue funcionando igual. De esta manera, la institución no está siendo atacada. La locura está siendo recuperada, encapsulada en el sistema y pierde su función subversiva”.
A pesar de esta crítica, el legado de Laing y Cooper, tanto a nivel teórico como práctica, es muy valioso. No solo muestran que es posible tratar la locura de forma no represiva y fuera de la lógica manicomial. También teorizaron sobre el concepto de “enfermedad mental” y “locura” desde un modelo que enfatiza la subjetividad del paciente.
 

1.2. Antipsiquiatría italiana

La asociación automática entre el movimiento italiano y Basaglia resulta prácticamente inevitable. Este es el referente fundamental de lo que se podría denominar una antipsiquiatría anti-institucional.
La desinstitucionalización a la que aspiraban Basaglia y su equipo culminó con la Ley 189 (1978), también conocida como Ley Basaglia. Esta ley supuso el inicio de un proceso cuyo fin era el cierre de los manicomios. Este proceso fue gradual, duró más de quince años, abriéndose paralelamente centros de salud mental comunitarios a modo de una nueva red asistencial.
Sería injusto limitar la aportación de Basaglia y sus colegas al cierre de psiquiátricos. Sus trabajos en Gorizia y en Trieste suponen un trabajo que plantea objetivos que trascienden la mera crítica institucional.
En La institución negada se refleja claramente el mencionado propósito. En ella se transcriben las asambleas entre pacientes y profesionales, visibilizando hasta qué punto se tenía como objetivo la participación activa y subjetiva del loco y la crítica (compartida con los británicos) de su deshumanización o cosificación en el contexto manicomial.
Además, consideraba la locura como un problema que no afectaba únicamente a la disciplina psiquiátrica, sino a toda la sociedad. Muestran una intención de involucrar al conjunto de la sociedad en la cuestión de la locura. Se puede hablar de un cierto intento de politización de la locura (aunque distinta a la que los locos intentamos).

 

2. Nueva Antipsiquiatría

La antipsiquiatría resurge en los años 90. Para comprender mejor este resurgimiento, debo remarcar que la mayoría de los antipsiquiatras clásicos renegaron de tal calificación hacia el final de sus trayectorias, a pesar de que continúen considerándose los referentes de la antipsiquiatría. En esto pudo tener que ver el cambio social posterior y el discurso hegemónico, que descalificaba lo “anti” y únicamente legitimaba la crítica reformista (“positiva”).
El contexto del surgimiento de la nueva antipsiquiatría viene marcado por la implantación del modelo neoliberal y la revolución farmacológica. Por un lado, el neoliberalismo ha conllevado la medicalización de problemas sociales, ampliando significativamente el número de personas que “requieren” los servicios de salud mental  (para ampliar el problema de la medicalización, podéis leer Opresión: del psistema al sistema).
Por otro lado, aunque intrínsecamente vinculado a lo anterior, la explosión de la oferta de psicofármacos. Paradójicamente, estos dos aspectos han contribuido en parte a la desinstitucionalización del sufrimiento psíquico a la que aspiraba la antipsiquiatría francesa. Y los movimientos de sobrevivientes a la psiquiatría, con su crítica a la (sobre)medicación también han jugado un papel relevante en la reacción de la Nueva Psiquiatría.
Pero no debemos caer en la trampa de hablar de desmanicomialización. Más bien se da una lógica manicomial a través de personas contenidas químicamente fuera de los psiquiátricos. Los mecanismos de control de la locura trascienden hoy el encierro asilar (recuerdo aquí mi entrada sobre mi proceso de (sobre)medicación).
Así, mientras la lucha de la antipsiquiatría clásica se enfocaba a un número menor de locos, la nueva antipsiquiatría se enfrenta a un escenario de masificación de personas con sufrimiento psíquico y (sobre)medicadas.
Esta nueva psiquiatría critica principalmente el (ab)uso de psicofármacos, pero también recoge la idea de Thomas Szasz de que la enfermedad mental es un mito. Idea que, de alguna manera, ya estaba de forma más o menos explícita en los antipsiquiatras clásicos, pero ahora se encuentra reforzada.
La principal referente de esta corriente es Bonnie Burstow (noticia beca Bonnie Burstow). De hecho, en 2016 se lanzó la Beca Bonnie Burstow en Antipsiquiatría. Aunque en ocasiones propongan el abolicionismo de la psiquiatría, no debemos engañarnos. No estamos ante posiciones realmente abolicionistas, sino ante una reforma de la psiquiatría. Una desligada del modelo biomédico y más próxima a la terapia psicológica.
 

3. ¿Qué no es Antipsiquiatría?

Como he dicho al principio, hay una tendencia a entender como antipsiquiatría corrientes que no lo son. Aunque no me voy a extender en ellas aquí, considero necesario al menos enumerarlas:
-Movimientos de sobrevivientes a la psiquiatría u otros grupos similares como Hearing Voices o el activismo en salud mental y los GAM (Grupos de Apoyo Mutuo). La antipsiquiatría es un movimiento llevado a cabo por profesionales de la salud mental. Es posible que ciertos activistas simpaticen con los planteamientos antipsiquiátricos. Pero, desde mi punto de vista, no deben en modo alguno entenderse como tales.
-La posición antipsistema; que supone la abolición del psistema.
-Alternativas a la psiquiatría. Un ejemplo paradigmático es el modelo de Diálogo Abierto iniciado en Finlandia (en la zona de Laponia occidental) en 1969, cuyo referente es Jaakko Seikkula.
-Modelos de psiquiatría que cuestionan la psiquiatría tradicional pero se desvinculan intencionadamente del prefijo “anti”: la psiquiatría crítica y la postpsiquiatría.
-Una mención especial merece el pensamiento no-psiquiátrico, denominado así por Giorgio Antonucci y en el que se podría incluir al liberal Thomas Szasz (sobre el cual se ha dicho que ha inspirado e influido en todo el movimiento antipsiquiátrico, aunque esto no sea del todo exacto). Una corriente a caballo entre la antipsiquiatría y el abolicionismo.
Esta perspectiva lleva la crítica a la psiquiatría más allá: “considera la psiquiatría como una ideología que carece de contenido científico, un no-conocimiento, cuyo objetivo es la aniquilación de las personas, en vez del intento por entender las dificultades de la vida tanto individual como social para luego defender a las personas, cambiar la sociedad y dar vida a una cultura realmente nueva”. (Antonucci).
A lo largo de este texto he sintetizado breve y esquemáticamente el movimiento promovido por profesionales, he tratado de mostrar sus diferencias contextuales y de objetivos y he tratado de clarificar qué se debe (y qué no) entender por antipsiquiatría.
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viernes, 16 de octubre de 2020

Alquimia, revolución sexual y comunismo. Una entrevista a Mario Mieli

Nicolás Cuello (Traductor). Moléculas Malucas. Buenos Aires, septiembre 2020

 

 Mario Mieli. Entrevista para el periódico «Lambda». Italia, 1979. Extractos:

 

«En una página de tu libro escribís: "Para la creación del comunismo, la total desinhibición de las tendencias homoeróticas, entre otras, es una condición sine qua non". ¿Sigue creyendo en la creación del comunismo?

 

Sí y también no. Creo que este mundo está destinado a terminar. Y posiblemente, ese fin sea resultado de una catástrofe nuclear si los jefes de Estado están tan locos como, por ejemplo, Hitler y Mussolini. Una guerra nuclear que puede destruir el planeta, o producir una catástrofe ecológica. No veo alternativa a esta posible catástrofe, excepto en la creación de una sociedad en la que todos los seres humanos recuperen los medios de producción, creando nuevos modos de hacer y condiciones necesarias para desarrollar una vida libre en armonía todos juntos. Creo que siempre se ha entendido mal lo que Marx imaginaba como comunismo. Marx utilizó la expresión hegeliana "reino de la libertad" para definir el comunismo, y sobre todo, veía como una condición inevitable (según Marx) para la creación del comunismo, la realización de un nuevo modo de producción, que no tenía nada que ver con el modo de producción capitalista. Por eso me llamo marxiano, si se trata de definirse, no marxista, porque considero que todos los marxistas que vinieron después de Marx, ni siquiera con la excepción de Lenin, son deformadores de su teoría. Por tanto considero el comunismo, que espero pueda realizarse en el planeta, de una forma mucho más afín a la de Marx que a la de los marxistas. 

 

[...]

 

Yo, en Elementos de crítica homosexual, escribí algo que creo poder repetir hoy: "Sólo liberando la sexualidad se puede entender por qué ha sido reprimida durante tanto tiempo. Es muy difícil establecer qué es, si ese algo está reprimido". Lo más importante es la práctica de la liberación, a la que sigue un razonamiento consecuente, que puede favorecer una práctica posterior.

 

¿Cree que la liberación homosexual conduce al comunismo?

 

La liberación homosexual, como ya he dicho, es una de las condiciones necesarias para la realización de una sociedad armoniosa, porque sabemos cuánta violencia proviene de la eliminación forzada del deseo homosexual. Sabemos cuánta competitividad y cuánta competencia proviene de la represión de los componentes sexuales en nosotros. Entonces creo que para crear una sociedad armoniosa es imposible seguir reprimiendo la sexualidad, como lo hacemos hoy, mientras que no creo que la liberación de la homosexualidad por sí sola sea garantía para la creación de un mundo armonioso, de hecho, creo que es posible liberar la homosexualidad, u otras formas de represión en el contexto de la sociedad capitalista, en una forma comercializada. Esto solo acentúa la crisis interna del capitalismo, su contradicción, pero, al mismo tiempo, no es condición suficiente para liberar las llamadas perversiones, para crear una sociedad armoniosa, si además de la sexualidad no se libera el espíritu.

 

[...]

Bueno, la charla de alquimia no me involucra en absoluto, soy muy ignorante.

No hay posibilidad de liberar plenamente al ser humano, y por tanto a la sexualidad, sin pasar por el camino alquímico. En este sentido, aconsejo a los lectores leer La psicología de la transferencia de Jung, por ejemplo, un libro que es su testamento moral y que, sin revelar las materias primas sobre las que se opera el procedimiento alquímico, da no obstante una idea de la relación que existe entre la alquimia y la liberación, dentro de nosotros, del otro sexo reprimido; por ejemplo, dentro del hombre, la mujer y dentro de la mujer, el hombre. Una de las razones por las que adjetivizo a los periódicos como FUORI! y Lambda es porque cualquiera que hable hoy sobre la liberación sexual debería saber qué es la alquimia.


[...]

 

En sus experiencias con la psiquiatría: ¿le han clasificado como enfermo mental?

 

Sí, he estado en un hospital psiquiátrico tanto en Inglaterra como en Italia. El hospital inglés era un hospital langiano, por lo tanto seguía una corriente antipsiquiátrica, y les puedo decir que es la misma mierda que el hospital psiquiátrico tradicional; no entienden una mierda sobre la llamada "enfermedad mental".»

 

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«Mario Mieli (1952 - 1983), fue un activista y escritor italiano. Como ningún otro, Mieli representa la irrupción de un activismo marica, radical y teóricamente comprometido en la Italia de los años ´70. Fue reconocido no solo por su agudeza intelectual, sino también por su provocadora actitud, especialmente en la vida pública. Desde muy joven supo hacer convivir su carisma como estudiante ejemplar del Instituto Parini, y su deambular perverso por la Fossa dei Leoni, un lugar dedicado al cruising y la prostitución masculina en Milán, donde buscaba explorar sus deseos polisexuales. Las resonancias de su libro Elementos de crítica homosexual, publicado originalmente en el año 1977 por Einaudi, rápidamente lo consagraron como uno de los fundadores del movimiento de liberación homosexual en Italia, y una figura inevitable en el pensamiento critico europeo. La pregunta central de su trabajo era simple pero provocadora: ¿Por qué la sociedad marginaliza y reprime la conducta homosexual? Lo que sigue en el libro sería un análisis pormenorizado sobre cómo el funcionamiento de la sociedad capitalista depende de la sobreadaptación conformista a las conductas heterosexuales y al complejo institucional que garantiza su naturaleza: el matrimonio, la herencia y la reproducción de la vida familiar. Su trabajo podría considerarse una lectura erótica de Marx, y especialmente, de Kingsey. Fue un expreso defensor de lo que luego otros llamarían un “nuevo utopismo sexual”: una filosofía política que apuntó contra la rigidez de la normalidad heterosexual que operaba, en su mirada, a partir de la remoción de todos los componentes inestables del espectro erótico de la naturaleza humana. Su trabajo conectó al mismo tiempo, el reconocimiento de un valor subversivo en la experiencia trans, los movimientos de liberación de la mujer y una crítica directa hacia todos los mecanismos psíquicos, culturales y políticos destinados a la represión del deseo homosexual. La intensidad de su pensamiento también puede ser entendida bajo los efectos de su desvinculación del FUORI! en el año 1974, una vez que estos optaron por inmiscuirse en la política partidaria. Allí también puede situarse su trabajo incómodo de señalamiento, crítica y confrontación con lo que observaba como una rápida desexualización del espíritu revolucionario y una pronta normalización institucionalizante de los activismos liberacionista que empezaban a ceder ante nociones mercantilizadas de la libertad de la identidad gay. Esto, posteriormente, también lo empujará a buscar nuevos escenarios para sus investigaciones, guiado a su vez por las nuevas condiciones que imponía su salud mental. Después de la publicación de su libro, volvió público, en reiteradas entrevistas, su diagnóstico como esquizofrénico, pero también allí reconoció, la importancia de dicha experiencia en la apertura personal de nuevas perspectivas en torno a la liberación sexual. Lo que siguió en su trabajo, una vez distanciado del activismo homosexual, fue un compromiso ascendente con el ambientalismo, las políticas anti nucleares, y especialmente, con el esoterismo, la alquimia y el trabajo espiritual. Su novela autobiográfica Il risveglio dei Faraoni fue publicada en el año 1994 en Milán gracias al trabajo de archivo que hicieron sus amigos muchos años después de su muerte (1983), aunque su familia poco tiempo después retiró, por vías legales, todos los ejemplares en venta. Hasta el día de hoy es un texto inaccesible, tanto como el guión que escribió de la película Una favola spinta de Guido Tosi, de circulación televisiva en el año 1982, poco tiempo antes de morir. Desde entonces su trabajo ha sido reeditado pocas veces, pero se puede consultar el trabajo de Giampaolo Silvestri, “Oro Eros y Armonía: El último Mario Mieli” (Croce, 2012), el de Silvia De Laude, “Mario Mieli - Y ahora” (Clichy, 2016) y dos publicaciones recientes, la re-edición de “Elementos de crítica homosexual” traducida al inglés como “Towards a Gay Communism” (Pluto Press, 2018) prologada por Tim Dean y Massimo Prearo, y “La gaia crítica. Politica e liberazione sessuale negli anni Settanta. Scritti (1972-1983)” al cuidado de Paola Mieli y Prearo también (Marsilio | Nodi, 2019).»

 

Nicolás Cuello. Argentina, septiembre 2020

 

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«En los años setenta el famosísimo Michel Foucault estudiaba la sexualidad y su relación con el poder social. Entonces dijo algo que afectó profundamente al movimiento de emancipación proletaria, que en esos días estaba siendo aplastado por la contrarrevolución en todas partes. Lo que Foucault dijo afectó tanto a ese movimiento, que desde entonces los revolucionarios no han logrado sobreponerse al impacto. Al principio simplemente enmudecieron: ya no tenían nada que decir sobre aquel tema, que fue enviado de vuelta a las cloacas de lo inconsciente reprimido. Pasado un cuarto de siglo, empezaron a prestarle atención otra vez, pero como ya habían olvidado todo lo que el movimiento revolucionario había hecho con anterioridad, no tuvieron más remedio que expresarse con las palabras de la reacción triunfante. Entonces ya no hablaron más de liberación sexual, sino de disidencia sexual; ya no reclamaron más la emancipación de las mujeres también a través de su libertad sexual, sino principalmente a través del ascetismo antisexual de la competencia por el estatus socioeconómico; ya no criticaron el amor romántico y el familiarismo patriarcal como instancias represivas, sólo le pusieron un precio mucho más alto. Y lo que los revolucionarios habían reflexionado sobre la sexualidad y el amor desde mediados del siglo XIX; los esfuerzos que habían hecho por sanar la vitalidad de los proletarios pisoteada por el trabajo y la moral represiva; los experimentos con que habían buscado una emancipación vigorosa y exuberante aquí y ahora, sin esperar al rojo amanecer revolucionario del mañana... todo eso fue olvidado por completo. O mejor dicho: fue objetado por teorías aparentemente irrefutables, denostado como pura ingenuidad infantil, o acusado de ser parte de la opresión que decía combatir. Hoy día, casi cincuenta años después de que Foucault diera esa estocada mortal al movimiento proletario revolucionario, casi no se encuentra a comunistas o anarquistas que tengan algo que decir sobre el asunto, excepto algunas frases sueltas que reproducen vagamente los postulados del propio Foucault mezclados con una que otra hilacha de programatismo revolucionario a la antigua. Entre los mismos ultraizquierdistas comunizantes, hay quienes repiten las acusaciones de Foucault sin citarlo, revistiéndolas con un aire de sabiduría revolucionaria ganada gracias a una lectura hegeliana del Marx esotérico. Para decirlo en una palabra: ésta es un área en que la contrarrevolución no dejó más que tierra quemada. ¿Cómo pudo ocurrir esto? Desde luego, no fue obra del famosísismo Michel Foucault: él sólo se limitó a expresar filosóficamente, y con total sinceridad, el triunfo de la contrarrevolución en el plano afectivo y sexual, decretando la absoluta imposibilidad de que pudiese existir ningún otro sujeto que el sujeto constituido, precisamente, por la contrarrevolución. Si hay placer, es porque es un dispositivo de poder. Si hay poder, es porque ejercerlo da placer. Si algo hace el poder con la sexualidad, no es reprimirla sino diseñarla: incluso cuando creemos emanciparnos a través del goce de compartirnos con otros, incluso entonces sólo somos marionetas de un poder que nos ha constituido hasta las más remotas capas de nuestro ser inconsciente. No hay salida, no hay forma de escapar: hagas lo que hagas, no eres más que una excrecencia de las tramas de poder que organizan la producción económica y política. Si hay un enemigo, dijo Foucault, ese enemigo es el freudomarxismo, aquel difuso campo teórico y experimental que combinaba la crítica de la economía política de Marx con la teoría del inconsciente de Freud. Si hay una teoría falsa, siguió diciendo Foucault, es la teoría de Wilhelm Reich de que la sexualidad humana tendría un fundamento bioenergético que afecta la vida social de los individuos, y no sería pura arbitrariedad cultural. Eso fue, en resumen, lo que dijo Foucault mientras los últimos bastiones de resistencia proletaria eran destruidos por el terrorismo de Estado, la dislocación industrial y la heroína. Casi medio siglo después, no habiendo sobre la sexualidad ninguna otra narrativa que la triunfante narrativa posmoderna que se impuso con la contrarrevolución, la vida afectiva, amorosa y sexual de los proletarios está a años luz de ser lo que los revolucionarios freudomarxistas habían imaginado en sus mejores momentos. Probablemente, nunca había sido tan miserable como hoy en día, y nunca se había engañado tanto a sí misma al respecto. Pues bien: cuando se toca fondo ya no hay dónde ir excepto de vuelta hacia arriba. Y para eso a veces hay que mirar hacia atrás. Esta entrevista a Mario Mieli es un buen vistazo en esa dirección.»

 

Un compañero de la región chilena, septiembre 2020

 

 

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